Ikea jodete y tiembla porque llega los muebles libres

Ya hace dos años que hablamos en el blog de Nike jodete y tiembla porque llega la ropa libre, donde hablábamos sobre que gracias a las impresoras 3D (de las churreras de plástico) y nuevas fibras elásticas se pueden hacer unas zapatillas muy a lo Regreso al Futuro 2, cutres o no es el primer paso y además “los planos” para hacerlas son libres.

Pues gracias a la tecnologías libres a parte de impresoras puedes construir maquinarias parecidas pero en vez de “agregar” material, “eliminar” material. Que no es mas como que sierra o “dremers” que se van moviéndose siguiendo un patrón digitalizado y haciendo cortes según venga diseñado en el patrón digital.

Pues al igual que hay muchas mentes están intentando llevar la impresión 3D como un nuevo negocio de proximidad, porque hace unos años se decía “todas las casas tendrán una impresora 3D” y como se ha visto, sucede como las impresoras, en los 90 bien nos engañaron con las impresoras de tinta que valían un ojo de la cara esos botecitos de sangre de unicornio y al final hoy en día casi nadie tiene impresoras en casa (o como mucho una laser blanco y negro) y si tiene que imprimir algo serio va a una papelería/reprografia/tienda de fotocopias. Mi apuesta y mi ilusión es que ese negocio de proximidad sean mis queridas ferreterías.

Pues volviendo de las ramas, las CNC (se que tiene otro nombre y que eso es el génerico) valen para cortar madera muy bien y a la gente de Opendesk se les ha ocurrido el de “¿Por qué no llevar el modelo P2P, economía colaborativa y de cultura libre al mundo de los muebles?”.  Donde te puedes descargar los diseños de los muebles (lo que no se si son libres) o encargarlos en plan uber/blablacar por la web para que busque un carpintero (cybercarpintero porque tiene que tener una CNC) cercano te los fabrique.

 

Aunque tiene muchos peros, porque apesta pero apesta a startup chupiguai y mucho open, pero te pide registrarte para todo (incluso para descargar los patrones/diseños) y algo hipster se ve.

Pero es un comienzo para mandar a tomar por culo a Ikea, porque una mesa es una mesa.

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