¿Porque mi historia personal me hizo amar el software libre?

Eran la década de los ochenta, y ahí estaba yo con unos pocos años.

Y en navidad (o mejor dicho las fiestas de solsticio de invierno) mi familia se gastó muchas pesetas en regalarme esto:

Un fantástico ZX Spectrum +2 con un puñado de juegos (la foto no es mía pero ese era el pack).

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Y bueno como cualquier crio de esa época el ordenador no lo usaba “para estudiar” si no que disfrutaba jugando a esos videojuegos tan difíciles, pero difíciles…

Pero tenía un comezon sabía que esos juegos alguien los había hecho de alguna manera, y se podían hacer de alguna forma.

Entonces no se cuando descubrí que el libro ese gordote y lleno de texto que traía el Spectrum era un manual de una cosa llamada lenguaje de programación Basic.

Pero aunque en las últimas hojas traía listado un videojuego clon al breakout, era difícil en general esto de programar.

Ese obstáculo lo supere gracias a la biblioteca de barrio (por las bibliotecas también amo la cultura libre y el P2P) porque hubo libros que en vez de ser la típica moñez del club de los cinco o tonterías similares, eran libros que te enseñaban a programar.

 

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Recuerdo aun esos libros con cariño esas viejas portadas, recuerdo un videojuego muy simple que programabas un laberinto que iban apareciendo las paredes al azar usando los típicos caracteres gráficos que traía el Spectrum. Esos caracteres con los que al principio te entretenias “pintando” castillos y torres.

Y empecé a hacer mis cosillas de programación, era duro porque poco sabía, pero entre lo que copiaba y modificaba. Algo salía, pero no se en que fallaba pero no era capaz de guardar mis pequeños programas en cinta cassette, con lo que al final tenía que copiarlo a mano en folios sueltos, letra a letra en boli de tinta azul. En algún sitio tengo que tener guardados esos folios.

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En mi mente infantil creía que ya con pasar a cinta mis juegos podía enviarlo a una editorial, pero sabia que algo fallaba, eran muy lentos, era el basic.

Sabía que existían “algo” para programar mejor pero niños antes no existía Internet, a lo único que podías acceder es a lo que tenían mis amigos o primos o amigos de amigos de estos, aún recuerdo como me gustó el Cazafantasmas 1 de un compañero de trabajo de un tío mío, solo lo jugué 2 tardes y es lo mas lejos que vi en un eslabón de intercambios.

Aunque desconocía el ensamblador, había algo intermedio al lento basic que eran los esotéricos código maquina.

Y así pasaron los años, a mi familia electrónica se unió una NES de 8 bits y una Game Boy. Todo aparatos de consumo electrónico, mi única herramienta para crear mi viejo spectrum, todo giraba a mi alrededor pero yo seguía con mi viejo Spectrum y visitando las bibliotecas.

Realmente era mágico y es mágico programar porque estas creando usando toda tu imaginación.

En eso que llegue al instituto, una prima mía le compraron un flamante Pentium 1 con Windows 95, descubrí el ratón, las pantallas táctiles en Parque Jurásico, recuerdo como cogía malamente el ratón para jugar a escondidas en el recreo del instituto en CD al Cyberia 2 con un gran amigo que si tenia ordenador de los de ahora (el 98).

Y mi familia una vez más volvió a hacer un gasto inmenso, porque me regalaron un Pentium 2 que en aquellas valía 200.000 ptas que es lo equivalente a 2 meses de trabajo.

Y volviendo a este recuerdo….¿Sabéis que pedí en la tienda de informática?…si un basic…y me instalaron un…micro$oft visual basic. Reconozco que era un pimpollo y pensaba que Bill Gates había inventado algo…triste de mi…y no sabia de nada…por lo que me puse serio a aprender esa mierda. Incluso a un amigo le plantee de hacer una aventura gráfica, pero lo mas que hice fue un buscaminas y un frontend para el emulador finalburn.

Y finalmente conocí el futuro, empecé ha andar con mala gente, dentro de un grupo de informática llamado CISEM estaban los fanáticos del pingüino.

Mi primera distro en plan medio serio, porque hasta casi Windows XP no voy a mentir particionaba el disco duro, ya después trascendí a un ser de luz, pero mi comienzo fue una Mandrake.

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Y aquí viene la epifanía siempre había creído que eran dioses de la programación los que hacían las cosas imposibles, por ejemplo siempre que intentaba hacer un videojuego siempre iba lento. Pero ahí estaba Linux, hecho por mortales y para mortales. Y era todo abierto, no había secretos, todo el mundo podía aprender.

Y eso me acerco a que es lo mas justo que le ha pasado a la humanidad, porque mis comienzos humildes me hicieron sentir en mis carnes la desigualdad.

Y hace poco estuve en una conversación que me hizo encarnar esa sensación de desigualdad, los que hablaban eran perros viejos de la informática como yo, pero la diferencia era que sus familias tenían gran poder adquisitivo, pudieron disfrutar de las BBS, de los comienzos de Internet, no lo decían con maldad pero se mostraban felices de haber sido parte de la élite, cuando solo era por méritos económicos cuáles jugadores de Magic o Warhammer. Era una sensación cruda.

Pero bueno creo que la cultura libre esta venciendo y ayudando a demoler esas desigualdades.

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